El último paradigma y sus gafas gruesas


Eric Hobsbawm historiador

Eric Hobsbawm falleció el 1 de Octubre de 2012

Rompo excepcionalmente la rutina de este blog para anunciar una mala noticia, el fallecimiento del historiador británico Eric Hobsbawm (1917 – 2012).

Aunque sus teorías puedan generar algunas discrepancias, bien es cierto que su interpretación de la Historia permitió abrir una gran cantidad de debates interesantes y fructíferos que mejoraron ostensiblemente la comprensión del hecho histórico. Hobsbawm, junto a otros historiadores, cómo Christopher Hill o Maurice Dobb, agrupados en la revista Past & Present, contribuyó decisivamente a construir un marxismo historiográfico verdaderamente interesante, ajeno a la retorica dogmática que la corriente padeció en el mundo soviético. Esta renovación garantizó su supervivencia como tendencia incluso en los últimos años del siglo XX y comienzos del XXI, cuando todo lo relacionado con Karl Marx estaba totalmente desacreditado como consecuencia del fracaso del socialismo real. Ahora, en un contexto de crisis total, muchos reclaman el valor de estas interpretaciones y en este sentido la figura de Hobsbawm se erguía como la de un auténtico referente. Aunque personalmente, no me siento muy próximo a su perspectiva, el valor de sus obras es incuestionable, tanto por la calidad de sus conclusiones y análisis, como por la excelencia de su método, su prosa amena y su enfoque. De su extensa bibliografía (muy centrada en el estudio de las revoluciones desde finales del siglo XVIII y en la configuración socioeconómica de la contemporaneidad), permitidme quedarme con tres libros mucho menos relevantes que sus grandes obras pero que me fascinaron en su momento: La invención de la tradición (en colaboración con Terence Ranger), Los ecos de la Marsellesa, y sobre todo, The Jazz Scene. Tres obras magnificas de una de las mentes más lúcidas del extinto siglo XX. El último paradigma de la centuria brutal con sus características y modernukis gafas de sabelotodo ha desaparecido dejándonos como último legado una obra para reflexionar el presente: How to Change the World. Tales of Marx and Marxism.

Sinceramente aunque creo que el mejor homenaje que se le puede hacer a este personaje consiste en estudiar alguno de sus libros (ya clásicos de la historiografía) lo más útil que puedo hacer en este espacio es ofrecer alguna de las entrevistas que se pueden encontrar navegando por la Red. Una de ellas se puede leer en el recomendable blog de Anaclet Pons, Clionauta, y otra, muy interesante también, en el Reportero de la Historia. Por último también merece la pena leer el obituario publicado en el periódico The Guardian y en el mismo medio el juicio de algunos historiadores sobre la figura y la relevancia del bueno de Eric.

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