Exposición. La Orden del Toisón de Oro y sus soberanos (1430 – 2011). Fundación Carlos de Amberes


Toison de Oro

El Toisón de Oro, la máxima distinción que otorga la Casa Real española.

Es posible que Jacques Le Goff (1924), el venerable medievalista francés, se sintiera cómodo recordando algunas de sus disquisiciones sobre la Europa medieval y su relación con la existencia de una cultura europea mientras recorría las salas de la Fundación Carlos de Amberes dedicadas a la antiquísima orden del Toisón de Oro. Los ideales que ampararon el nacimiento de las ordenes de caballería: justicia, valor, fe, humildad, etc. inspiraron al duque de Borgoña, Felipe III el Bueno (1396 – 1467) para constituir en 1430 un nueva orden que tomó como insignia el fabuloso  Vellocino de Oro glorificado por Jasón y cristianizado a través de la historia bíblica de Gedeón. Este objeto deseado se transforma en símbolo de los anhelos de una época sumergida en su otoño y se convierte en el emblema de un nuevo individuo cristiano (posiblemente el vellocino simbolice el Agnus Dei), caballero ideal y abnegado en el compromiso hacia Dios y el soberano de Borgoña. De hecho el collar del Toisón, cuya pieza principal es el carnero mitológico, esta ornamentado con B mayúsculas que remiten a la Bourgogne de Felipe, y con pedernales chisporroteantes, que no hacen más que insinuar la divisa Ante ferit quamm flamma micet, el lema del Ducado.

Curiosamente tras la extinción de la línea de descendencia masculina después de la muerte del duque Carlos el Temerario (1433 – 1477) la soberanía de la Orden recayó en Maximiliano de Habsburgo (1459 – 1519), esposo de María de Borgoña (1457 – 1482) la única hija del duque finado. Como se sabe Maximiliano I fue el abuelo de Carlos I y V, por lo tanto éste como heredero universal de su abuelo trasladó la jefatura de la Orden desde la Europa germánica hacia la Península Ibérica en donde se convirtió en el símbolo más preciado de la Monarquía Hispánica. Curiosamente, la orden ensalzaba a un estado que había dejado de existir fuera de los pliegos de títulos de los monarcas hispanos ya que el rey se anexionó los territorios borgoñones en 1482. De esta forma el Toisón se convirtió en un fantasma; un espíritu de una forma frustrada de construir Europa, aquella que la compleja Borgoña simbolizaba, entre Francia y Germania y que finalmente acabo reposando en España.

La exposición organizada por la Fundación Carlos de Amberes constituye una magnifica oportunidad de profundizar en el desarrollo que la Orden tuvo bajo el auspicio de los monarcas españoles y como el Toisón se convirtió en el principal símbolo de la Monarquía tal y como muestran algunas obras maestras de la pintura (Velázquez, Antonio Moro, Pantoja de la Cruz…) y la armería expuestas. Desde la perspectiva bibliográfica, en la muestra también están presentes algunos bellos libros procedentes de prestigiosas bibliotecas como la de San Lorenzo de El Escorial o la Biblioteca Real de Bélgica. Quizás uno de los ejemplares más bellos de los mostrados sea el conocido como Códice de la Emperatriz (principios del siglo XVI, el cual recibe su nombre en honor de su antigua propietaria, la esposa de Napoleón III, Eugenia de Montijo), en el que se muestra a Carlos V ataviado con las vestiduras propias del Gran Maestre de la Orden. Posiblemente el miniaturista que elaboró el grueso del trabajo sea el famoso Simon Bening (1483 – 1561), uno de los mas prestigioso de los que trabajaban en Flandes. El paisaje en el que queda enmarcado el Emperador-Gran Maestre es de factura típicamente flamenca, adornado con los símbolos del poder imperial que Carlos ostentaba.

Códice de la Emperatriz con Carlos V y el Toisón de Oro

Carlos V como Gran Maestre de la Orden del Toisón de Oro. Códice de la Emperatriz. Instituto Valencia de Don Juan.

Otras piezas destacadas son Las Constituciones de la Orden del Toisón de Oro, procedente de la colección de la familia real holandesa y un Libro de Atuendos, en el que se muestran curiosas ilustraciones con las distintas indumentarias que los caballeros del Toisón portaban a los capítulos generales.

La exposición La Orden del Toisón de Oro y sus soberanos se ha prorrogado hasta el 11 de marzo, por lo que todavía hay tiempo para acudir a la sede de la Fundación en la calle Claudio Coello 99, Madrid. Para más información:

 http://www.fcamberes.org/ y http://www.toison.com/index.html

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